martes, 19 de junio de 2012

Por qué quiero ser flaca


Estos son algunos puntos a favor:

Cuando una es flaca, puede vestirse! Nótese que ni siquiera estoy diciendo que la ropa te queda bien, es que simplemente, todas las cosas te quedan perfectas y se puede usar cualquier cosa que una desea y estar hermosa igual. No tengo que preocuparme por si la remera tiene rayas horizontales o verticales, si las calzas tienen estampados o no, si el pantalón es tiro alto o corto, si el pullover es holgado o ajustado. Podría usar cualquier cosa que quiera sin tener que mirarme al espejo quinientas veces para convencerme de que “no estoy tan gorda con esos jeans”. Cuando estoy gorda, como ahora, tengo que pensar mi vestimenta especialmente para disimular esos kilos de más indisimulables, para tratar de ocultar esos rollos que aparecieron en lugares que nunca antes imaginé, tengo que contar con el consejo sincero de todos los que están cerca de mí, y es simplemente un infierno el salir de casa y pensar que todo el mundo me está observando y diciendo lo mal que me queda esa remera que tardé quince minutos en elegir o que mis compañeros estén susurrando lo notable que es cuántos kilos aumenté. Son inexplicables las ganas de teletrasportarse a casa para evitar las miradas críticas de los demás, pero si me vuelvo lo más rápido posible del colegio a casa (en colectivo) no aprovecho el tiempo y las cuadras para caminar un poco y quemar algunas calorías! Realmente creo que no tendría que estar comprobando en cada entrada de edificio con vidrio si estoy muy hinchada de perfil o si las piernas se me ven enormes. Por lo único que miraría todas las fachadas es para comprobar lo bien que me queda la ropa y lo sexy que me siento. Ya no más sufrir en cada vidriera y observar directamente la panza de embarazada que tengo. Además, no es sólo la libertad que me da salir y verme bien, sino la posibilidad de dedicarme exclusivamente al estilo sin pensar en que tal tipo de prenda me puede llegar a quedar mal porque mi cuerpo no es acorde. Cualquier cosa que desee probarme me va a ir bien y punto. Podría lucir como una modelo cada vez que salgo a la calle y, por lo tanto, estar orgullosa de todos los piropos que me digan.

Dejaría de ser la observadora compulsiva que me volví. En caso de ser flaca, sólo lo haría para compararme con las demás chicas y presumir que tengo menos kilos que ellas. Últimamente, y no sé si estoy delirando o qué, pero siento que todas las mujeres son delgadas, pero todas eh! Cada cinco chicas, hay sólo una gorda, pero en su mayoría porque son señoras grandes. Pero es tremenda mi obsesión con mirar cada cuerpo y darme cuenta de que soy un verdadero ballenato al lado de ellas. Me da vergüenza salir en estas condiciones, sabiendo que me destruye el autoestima constantemente al darme cuenta que todas se ven mejores que yo. Cuando tengo esos momentos esporádicos en el mes en los que me siento algo flaca, o no tan hinchada, me divierte muchísimo mirar a los ojos al resto de la gente y decirles con la mirada “sí, soy más flaca y más linda que vos chiquita”. Siento que estoy continuamente comparándome con los demás, ya sea para bien o para mal, y en los casos en que esto me beneficia, me siento imparable y con un ego insuperable que no me hace sentirme mal como ahora, porque estoy gorda.

Los chicos me darían bola. Listo, creo que no hay nada más que agregar a este punto porque es simplemente eso. Es una completa falsedad la oración que afirman muchos de que “lo importante es tú interior, no como seas por fuera”. Creo que por años de experiencia puedo asegurar que si una es linda, sexy y flaca, los chicos van a esforzarse por conocerte, aunque, y tal vez en este punto esa gente tenga razón, sólo sea para estar con vos sin importarles tu “interior”. De modo que, hay dos opciones, o sos gorda y nadie se te acerca porque tu imagen no les gusta, no les atrae y por lo tanto no llegan a conocer tu forma de ser o de pensar, o sos flaca y en este caso tenés dos opciones: la primera es que sólo van a chamuyarte y decirte lo bien que te ves, o pueden incluso llegar a gustar de vos si sos un paquete completo digamos. En definitiva, si sos flaca, tenés más posibilidades de que la gente se interese en vos y por qué no, de conseguir un novio. Que nadie por favor me venga con que a los chicos les importan las minas buenas, inteligentes y todo eso, porque si no tenés una buena entrada, nadie se va a interesar en conocer tu interior.


Tengo miedo de volver...

...de volver al gimnasio. Miedo de que mi preparador físico vea que en un fin de semana fui capaz de aumentar dos kilos por desesperarme por la comida, miedo de ser observada todo el tiempo, miedo de no poder ponerme una remera sin que se me note la panza de embarazada que tengo, miedo de ver la imagen que refleja el espejo frente a todos los demás deportistas y modelos. Miedo de muchas cosas... Pero por sobre todas, miedo de subirme a la balanza y darme cuenta que mi preciado 56,6kg se fue muy lejos y de que todo mi trabajo durante semanas enteras haya sido en vano. 

Comenzó la semana de nuevo, y yo, que no dejaba de ir a mis exhaustas tres horas de entrenamiento diarias incluyendo sábados, yo que era fuerte y podía controlarme estoy acá sufriendo por ser una atolondrada que se la pasó comiendo durante estos cinco últimos días! Ya no más por favor, ya fue suficiente castigo, me duele muchísimo la panza, la cabeza, mi autoestima... Quiero volver a mis preciadas rutinas en las que todo iba bien y sonreía cada vez que podía desafiar al hambre y a la comida, quiero volver al peso mínimo que conseguí hace unos días. Por lo general, después de un atracón, volvía a mi último peso en 4 días, ahora no sé cuánto tiempo me va a llevar recuperarme...

Mañana voy a hacer un desayuno y un almuerzo muuuuy ligero con mucha cantidad de líquidos para poder des hincharme un poco, después voy a ir al gimnasio y por lo menos hacer una hora de cardio más el entrenamiento con pesas. Voy a estar roja de vergüenza, lo sé, pero tendré que enfrentar la balanza. Llego a pesar más de 59kg y no sé que va a ser de mí. Lo peor de todo es que podría haber evitado este sentimiento de culpa si tan sólo no me negase tanto a ser mia...